Mover mercancías entre distintos países implica mucho más que elegir un medio de transporte. En una misma operación pueden intervenir un buque, un tren, un camión o incluso un avión, además de diferentes terminales, trámites aduaneros y puntos de conexión.
Cuando estos trayectos se gestionan de forma independiente, también se fragmentan los contratos y las responsabilidades. El transporte multimodal plantea un modelo diferente: combinar dos o más medios de transporte dentro de una misma operación, bajo un único contrato de transporte y un único operador responsable.
Este modelo permite centralizar la gestión del envío incluso cuando la mercancía cambia de medio durante el trayecto. Es especialmente relevante en cadenas de suministro internacionales, por ejemplo, cuando componentes procedentes de Asia llegan a Europa por vía marítima y completan su recorrido por carretera, o cuando una mercancía combina transporte ferroviario y marítimo hasta alcanzar su destino.
Grupo Suardiaz aborda este tipo de operaciones desde su doble condición de armador y operador logístico puerta a puerta, coordinando diferentes modos de transporte dentro de una misma cadena logística.
Qué es el transporte multimodal y qué figura lo gestiona
El transporte multimodal consiste en trasladar mercancías utilizando dos o más medios de transporte diferentes, como marítimo, terrestre, ferroviario o aéreo, bajo un único contrato y con un único operador responsable de coordinar la operación completa.
La principal característica no es, por tanto, la simple combinación de varios medios de transporte. Lo que realmente define el modelo multimodal es que el cliente no necesita contratar y gestionar por separado cada tramo del recorrido.
Esta responsabilidad recae sobre el Operador de Transporte Multimodal (OTM), que asume frente al cliente la gestión de la operación desde el punto de origen acordado hasta el destino, aunque durante el trayecto intervengan diferentes modos de transporte.
A nivel internacional, uno de los principales antecedentes para definir este modelo fue el Convenio de las Naciones Unidas sobre el Transporte Multimodal Internacional de Mercancías, adoptado en Ginebra en 1980. Aunque no llegó a entrar en vigor por falta de ratificaciones suficientes, estableció las bases conceptuales del transporte multimodal.
Posteriormente, las Reglas UNCTAD/CCI para los Documentos de Transporte Multimodal, publicadas en 1992, desarrollaron un marco contractual utilizado como referencia para este tipo de operaciones. Sobre estas reglas se apoya el FIATA Multimodal Transport Bill of Lading (FBL), uno de los documentos empleados en la práctica por los operadores de transporte multimodal.
Para una empresa que necesita transportar la mercancía entre distintos países, este modelo simplifica la relación contractual: en lugar de negociar individualmente con cada transportista, dispone de un único interlocutor responsable de coordinar el conjunto del trayecto.
Transporte multimodal vs. transporte intermodal: La diferencia que marca la responsabilidad
Los conceptos transporte multimodal y transporte intermodal suelen utilizarse indistintamente, ya que ambos combinan diferentes medios de transporte dentro de un mismo recorrido. Sin embargo, existe una diferencia importante en la forma en la que se organiza la operación y, especialmente, en cómo se articula la responsabilidad.
En el transporte multimodal, existe un único contrato con el OTM, que actúa como responsable frente al cliente durante el conjunto del trayecto. De este modo, el cargador mantiene una única relación contractual aunque la mercancía viaje sucesivamente por barco, tren o carretera.
En el transporte intermodal, también se utilizan dos o más modos y la mercancía puede mantenerse dentro de una misma unidad de carga, como un contenedor o una caja móvil, evitando su manipulación durante los transbordos. Sin embargo, los diferentes tramos pueden quedar sujetos a documentos y regímenes de responsabilidad distintos según el modo de transporte utilizado.
Esta diferencia adquiere especial importancia cuando se produce una incidencia. En una operación multimodal, el cliente tiene como referencia al operador con el que ha contratado el transporte. En una estructura intermodal con responsabilidades segmentadas, el régimen aplicable puede depender del tramo en el que se haya producido el daño o retraso.
Por tanto, la diferencia no reside únicamente en qué medios de transporte se utilizan, sino en cómo se estructura contractualmente la operación y quién asume la responsabilidad frente al cliente.

Tipos de transporte multimodal según los medios combinados
La combinación más adecuada depende de factores como el tipo de mercancía, su volumen, el origen y destino o la urgencia del envío. Una operación puede integrar transporte marítimo y terrestre, combinar avión y carretera o utilizar el ferrocarril para determinados tramos de larga distancia.
La clave está en diseñar el recorrido como una única cadena logística, coordinando las conexiones entre los diferentes modos para que cada uno responda a las necesidades concretas de la mercancía.
Transporte marítimo y terrestre (RoRo)
La combinación de transporte marítimo y terrestre permite realizar el primer tramo por carretera hasta el puerto de origen, embarcar posteriormente la carga en un buque y continuar de nuevo por carretera desde el puerto de destino hasta el punto de entrega.
En las operaciones RoRo (roll-on/roll-off), los vehículos o unidades de carga rodada acceden al buque mediante rampas, lo que facilita su transferencia entre el tramo terrestre y el marítimo.
Esta combinación tiene especial relevancia en el sector de la automoción, donde es necesario transportar grandes volúmenes de vehículos y carga rodada entre diferentes mercados. Grupo Suardiaz opera, a través de Suardiaz Shipping Lines, flota propia especializada en este tipo de transporte.
Transporte aéreo y terrestre
Cuando la prioridad es reducir el tiempo de tránsito, el transporte aéreo puede combinarse con la carretera para cubrir el recorrido completo desde el origen hasta el destino.
El avión realiza el tramo internacional, mientras que el transporte terrestre permite conectar el punto de recogida con el aeropuerto de salida y resolver posteriormente la distribución desde el aeropuerto de llegada.
Es una combinación especialmente indicada para mercancías urgentes o de alto valor, como componentes electrónicos o piezas de recambio críticas para una línea de producción, donde una interrupción del suministro puede tener un impacto operativo considerable.

Transporte marítimo y ferroviario
La combinación de transporte marítimo y ferroviario resulta especialmente adecuada para mover grandes volúmenes de mercancía a largas distancias. El tramo marítimo permite conectar mercados internacionales, mientras que el ferrocarril facilita la continuidad del transporte terrestre en determinados corredores.
Además de su capacidad para transportar grandes volúmenes, el ferrocarril puede contribuir a reducir las emisiones frente al transporte por carretera en trayectos largos, por lo que su integración dentro de una operación multimodal puede responder también a objetivos de sostenibilidad.
En este ámbito, Grupo Suardiaz mantiene una estrategia de inversión vinculada a la reducción del impacto ambiental de sus operaciones. Entre sus iniciativas se encuentra la inversión de 200 millones de euros en dos car carriers de última generación, con capacidad para 5.500 vehículos y propulsión dual con Gas Natural Licuado (GNL).
Transporte multimodal intercontinental
Cuando el origen y el destino se encuentran en continentes diferentes, una misma operación puede necesitar combinar varios modos de transporte. Por ejemplo, una mercancía puede salir de Asia o América por vía marítima y completar posteriormente su recorrido en Europa mediante ferrocarril o carretera.
Estas operaciones requieren una coordinación precisa entre los diferentes tramos, especialmente en los puntos de conexión y en la gestión documental asociada al paso por diferentes países.
La presencia internacional del operador adquiere especial relevancia en este tipo de cadenas logísticas. Grupo Suardiaz cuenta con presencia en Europa, África y América, lo que permite abordar operaciones que conectan distintos mercados y modos de transporte.
Riesgos y responsabilidad: lo que hay que vigilar en una operación multimodal
Trabajar con un único operador simplifica la gestión de una operación multimodal, pero no elimina su complejidad. Cuantos más modos de transporte y países intervienen, mayor es la necesidad de coordinar correctamente los distintos puntos del recorrido.
Uno de los momentos críticos son los transbordos entre un modo de transporte y otro. Un retraso en la llegada de un buque, un tren o un camión puede afectar a la siguiente conexión y alterar la planificación del resto del trayecto.
La documentación también requiere especial atención. Cuando una mercancía atraviesa diferentes países pueden intervenir distintos procedimientos y requisitos aduaneros, por lo que resulta fundamental anticipar la documentación necesaria para evitar incidencias durante el recorrido.
También es importante seleccionar correctamente los Incoterms que regulan la operación comercial. Reglas como CPT (Carriage Paid To) o CIP (Carriage and Insurance Paid To) pueden utilizarse con cualquier modo o combinación de modos de transporte. En cambio, FOB (Free On Board) y CIF (Cost, Insurance and Freight) están concebidos exclusivamente para transporte marítimo y por vías navegables interiores.
En este contexto, disponer de un único OTM permite centralizar la relación contractual y la responsabilidad frente al cliente, en lugar de gestionar de forma independiente a los diferentes operadores que puedan intervenir durante el recorrido.
Transporte multimodal para sectores con necesidades especiales
El transporte multimodal adquiere especial importancia cuando las características de la mercancía obligan a diseñar una cadena logística específica. En estos casos, no basta con conectar distintos medios de transporte: es necesario coordinar cada tramo teniendo en cuenta las dimensiones, condiciones de conservación, documentación y requisitos de manipulación de la carga.
En proyectos industriales y energéticos, por ejemplo, el traslado de turbinas eólicas, maquinaria pesada o componentes sobredimensionados puede exigir combinar transporte marítimo y ferroviario con otros tramos terrestres. Estas operaciones requieren una planificación detallada de escalas, rutas y permisos en los diferentes países de tránsito.
Las mercancías que necesitan temperatura controlada plantean otro tipo de desafío. Productos perecederos y determinados productos cosméticos pueden requerir soluciones reefer capaces de mantener las condiciones necesarias durante las distintas etapas del recorrido.
A esta complejidad operativa se suma la gestión aduanera cuando el itinerario atraviesa diferentes fronteras. Coordinar correctamente los diferentes trámites forma parte de la planificación necesaria para mantener la continuidad de la operación.
Por qué gestionar tu transporte multimodal con Grupo Suardiaz
Gestionar una operación multimodal exige coordinar diferentes modos de transporte, puntos de conexión y procedimientos documentales dentro de una misma cadena logística. Grupo Suardiaz combina su condición de armador desde 1943 con su actividad como operador logístico integral, aportando conocimiento operativo sobre los diferentes tramos que pueden formar parte de una operación.
Su capacidad puerta a puerta integra diferentes soluciones de transporte, combinando transporte marítimo, terrestre, ferroviario y aéreo según las características de cada operación. Para el transporte terrestre, Grupo Suardiaz cuenta con una flota de más de 270 semirremolques.
En el ámbito aduanero, Grupo Suardiaz cuenta con el estatus de Operador Económico Autorizado (OEA) y dispone de almacenes aduaneros en diferentes puntos de España, como parte de sus servicios de gestión aduanera.
Grupo Suardiaz continúa además invirtiendo en soluciones orientadas a reducir el impacto ambiental de sus operaciones. Entre ellas se encuentra la incorporación de dos car carriers propulsados con tecnología dual de GNL.
La presencia internacional se complementa con agentes como Somaloir en Francia y con la representación de CNAN EL DJAZAIR en puertos españoles, reforzando el alcance internacional del Grupo en Europa, África y América.
Esta combinación de capacidades permite abordar el transporte multimodal desde una perspectiva integral, coordinando diferentes soluciones logísticas dentro de una misma operación.
En definitiva, el transporte multimodal permite mover mercancías entre diferentes países y modos de transporte manteniendo una única relación contractual y un único operador responsable. Para las empresas, esto facilita la coordinación de operaciones internacionales en las que intervienen diferentes medios, puntos de conexión y requisitos documentales.
Elegir correctamente la combinación de transporte y planificar cada tramo resulta especialmente importante cuando se trabaja con grandes volúmenes, mercancías con necesidades específicas o cadenas de suministro internacionales complejas. Contar con un operador capaz de coordinar el recorrido completo permite centralizar la gestión de la operación de principio a fin.
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